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El color y la textura natural como base de la decoración

Cierra los ojos. Imagina un lugar, el que tú quieras, en el que sientas paz, confort, tranquilidad. Un lugar donde conectar contigo mismo sea más fácil que en cualquier otro. Ese lugar en el que es más fácil bajar las pulsaciones y mirar para adentro en lugar de para afuera. Más de un 80% de vosotros, queridos lectores, habéis pensado en un lugar en la naturaleza. Habéis pensado en árboles, ríos, piedras, montaña, mar, olas…

Y, sin embargo… vivimos, sobre todo en las grandes ciudades, mucho más hacia el interior de las casas, que hacia afuera.

Quizá por esta contradicción, cada vez son más los decoradores y diseñadores de interiores que están apostando por llevar la naturaleza a las vidas de los inquilinos de las viviendas, oficinas o industrias que crean o que reforman. Eso es lo que hacen, principalmente, en Lumasa Proyectos, una empresa de diseño decoración de interiores en Madrid que lleva más de dos décadas ayudando a sus clientes a vivir mejor, con más armonía.

Hay un lugar, nos cuentan en Lumasa, al que antes no se prestaba tanta atención, que ahora está siendo objeto de una revisión permanente. Es el baño, al que cada vez más llegan colores distintos, personales, poderosos, al que se aplican texturas naturales en paredes, en griferías, en sanitarios, en duchas….

Se acabó el imperio de lo monocromo

Empecemos por el color. Seguro que has escuchado que las diferentes gamas comunican sensaciones e influyen de una manera directa en el estado de ánimo. Por eso, si vistes las paredes de tu baño con los tonos adecuados, te sentirás mejor. En verde bosque, verde menta, amarillo limón, azul cielo, rosa pastel… Así son las formas más elegantes y llenas de estilo que empiezan a poblar los cuartos de baño de hoy.

Una apuesta por el color que, aunque en ningún caso tiene por qué chocar con las corrientes tradicionales minimalistas, ha dado el salto de las paredes y el suelo hasta elementos más tradicionalmente monocromos como la grifería o las duchas. Ya no es ninguna extravagancia encontrar en un baño grifos azules, verdes o amarillos, que llenan de alegría la estancia.

Es una apuesta, digamos, por un maximalismo que comienza a hacerse hueco después de muchos años en el ostracismo. De hecho, es curioso que la prestigiosa revista española Arte y Decoración (AD), cita en su último número el título que lleva en portada el magazine de arquitectura Dezeen: “Minimalism is so over”.

No creemos que sea para tanto. El minimalismo, por ahora, sigue siendo un valor seguro, porque garantiza eso con lo que abríamos este reportaje: los espacios cálidos, placenteros, cómodos…

La madera y la piedra como elementos esenciales

Y, para hacerlo, hay una serie de elementos que son esenciales. El primer de ellos: la madera. Nos cuentan en Lumasa Proyectos, expertos en decoración de interiores en Madrid, que este es un elemento clave. Tanto en el material como en la forma. Ya sea laqueada o sin tratamiento para lograr el estilo rústico.

Además, los baños actuales siguen introduciendo muebles antiguos, lámparas y grifería vintage que contrasten con la tecnología y modernidad imperante en la decoración. Muchos de esos muebles antiguos son de mimbre, un material que vuelve a tomar fuerza.

En cualquier caso, lo esencial para conseguir que el baño destile naturalidad es acudir a las formas, materiales y texturas que el propio medio natural nos ofrece. A saber: sanitarios de líneas orgánicas, sencillas y suaves; tonos como el beige, el verde o el ocre; toallas de algodón o de lino, sin teñir; alfombrillas, cestos y también, por qué no, taburetes elaborados con fibras vegetales como el yute o el coco…

Otra de las claves, nos explican especialista en decoración de interiores en Madrid, está en los revestimientos y encimeras. Proponen que estas sean de piedra o de alguna variante de cerámica que nos evoque su textura.

Maximizar el ahorro de agua

Y también el uso de muebles para la parte baja del lavabo que estén hechos, como decíamos, con madera y acabados naturales. Y, muy importante: detalles florales y también pequeñas piedrecitas en los motivos decorativos. Y, para dejarlo claro, cuando hablamos de detalles florales queremos decir que, si la luz lo hace posible, nada como una o unas planta o plantas naturales en nuestro baño.

Asimismo, se apuesta en la actualidad por griferías que potencian las líneas curvas, por amplias aberturas para introducir la luz natural, y por una iluminación cálida que enriquezca los colores y las texturas naturales elegidas.

Es importante dejar que el espacio respire, evitar adornos superfluos, y desterrar, en la medida de lo posible, todo aquello que no esté comprometido con la sostenibilidad. Y también, para terminar, es hora de pensar en otro detalle, especialmente en la grifería: la inteligencia. Cuanto mayor se maximice el ahorro del agua, más nos lo agradecerán las generaciones futuras. Es obvio que se lo debemos.

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